lunes, 10 de mayo de 2010

Nuestra Biblioteca

...... Y aquí estamos....., después de 28 años en este edificio, y mucho más en el antiguo, la Biblioteca ha crecido muchísimo. A pesar de ser varios los años que transcurrieron no fueron muchas las bibliotecarias que nos dedicamos a organizarla y hacerla crecer.
Nuestra Biblioteca no tiene un nombre especial; toma el mismo de la Escuela: “Del Centenario”.
Cuando la escuela llegó a este edificio la Biblioteca estaba a cargo de la Sra Norma Scarnatti; (que aparece en la foto) ella la atendía sola y estaba todo el día; al tiempo llegaron Noemí Elbaum, nombres éstos que ustedes no recuerdan, y Elda Morras, a ella tal vez la recuerden los más grandes pues no hace tanto que se jubiló; por muchos años realizamos juntas este trabajo. La extrañé mucho. Cuatro años más tarde, en 1992 llegué yo para reemplazar a Noemí y tuve el gusto desde entonces de compartir con Elda, 15 años de esta tarea que tanto amamos.
Cuando Elda se jubiló me acompañó por un año Marcela y hoy trabajo junto a Edgardo.
Nuestro orgullo fue verla crecer tanto... tanto... que ya prácticamente no tenemos lugar. En muchas oportunidades les contamos, entre otras cosas, como inventariamos los libros cuando llegan a la Biblioteca, ese numerito que colocamos junto al sello, y que ustedes reconocen cuando registran el préstamo de un libro en su ficha personal; ese inventario lo empezaron a hacer Elda y Noemí en el año 1987, hasta entonces no se inventariaban como hoy, Norma lo hacía en libros especiales y se trabajaba en el aula o en la sala, en la hora del cuento y salían en préstamo por poco tiempo; no se hacían las fichas de alumnos ni docentes, se registraba en cuadernos.
Los libros eran mayormente informativos, no había tantos de Literatura como ahora, hoy vamos por el número de inventario 8438 y día a día sigue creciendo, muchos por donación, otros enviados por el Ministerio de Educación de la Nación y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y muchísimos otros, los más, comprados por nuestra Asociación Cooperadora que siempre está atenta a nuestro pedidos y sugerencias; ellos realizan una labor tan grande que motivan nuestro continuo agradecimiento.
Y no solamente tenemos libros, hay muchos otros elementos que facilitan la tarea y el estudio y también películas instructivas y recreativas, pero éstas no salen en préstamo.
Muchas veces, cuando hablamos del inventario, y ver estos números de varias cifras nos preguntaron cuál fue el primero; hoy se los cuento; como no podía ser de otra manera, el libro que lleva el N° 1 es un ejemplar de nuestra obra cumbre en Literatura, el MARTÍN FIERRO
Marta

Por estar nuestra escuela en la vereda de números par de la calle Río de Janeiro pertenece al barrio de Caballito, ya que justamente esta calle es uno de los límites del barrio.
Las tierras del barrio de Caballito, pertenecían al Partido Provincial de San José de Flores.
En fecha del 15 de febrero de 1821 Don Nicolás Vila, inmigrante genovés, compra a don Juan Antonio Avalos una manzana delimitada por las actuales Av. Rivadavia y Emilio Mitre. En ese predio edificó una casa de cuatro habitaciones, destinando una de ellas a una pulpería (nombre con el que se conocía a los bares en aquella época). Las particularidades de esta tienda eran dos: la primera es que la cerca estaba realizada con la tablazón de una vieja ballenera que había encallado enfrente del paseo de La Alameda, la segunda es que su mástil fue plantado en un palenque situado frente a una de las puertas de ingreso al local en cuyo extremo superior instaló una veleta de latón con la figura de un caballito. Desde ese momento, los concurrentes al negocio usaban la veleta como referencia geográfica (antes, después o frente a la veleta del Caballito) lo cual terminó institucionalizando el nombre que se extendió a todo el barrio "Caballito". La pulpería se encontraba ubicada a orillas de lo que era el antiguo Camino Real, actualmente Avenida Rivadavia, en su cruce con "El camino del Polvorín", actualmente calle Emilio Mitre
La veleta se encuentra desde 1925 en el Museo Histórico de Luján. En la esquina que fuera su primera ubicación, hay una placa que la recuerda y en la Plaza Primera Junta hay una réplica, obra de los escultores Luis Perlotti y Juan Carlos Ferraro. Antes de la llegada del ferrocarril, Caballito fue una zona de grandes quintas, muchas usadas como vivienda permanente, muy tranquilo y residencial. Una de sus famosas quintas fue la de Ambrosio Plácido Lezica, a partir de la cual en el año 1928 nace el hoy llamado parque Rivadavia.
La llegada del tranvía y luego la del subterráneo como en muchos otros barrios de Buenos Aires, contribuyeron favorablemente en sus principios para impulsar un gran desarrollo habitacional y comercial en la zona. La llegada de numerosos inmigrantes que precisamente trabajaron en la construcción del subterráneo, el barrio se transformó totalmente, dividiéndose en dos; una zona elegante, muy tranquila y muy cara, y otra muy bulliciosa y comercial. También posee casas sencillas y departamentos altísimos y superpoblados.
El barrio se encuentra en el centro geográfico de la ciudad y está limitado por las calles Av. Juan B. Justo, Av. San Martín, Av. Angel Gallardo, Río de Janeiro, Av. Rivadavia, Av. La Plata, Av. Directorio, Curapaligüe y Tte. Gral. Donato Álvarez. Limita con los barrios de Villa Crespo al norte, Almagro y Boedo al este, Parque Chacabuco al sur, y Flores y Villa Mitre al oeste.


Escudo del barrio
del Caballito

sábado, 8 de mayo de 2010

  La casa maldita de Ricardo Mariño compra de la cooperadora